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James y su lucha para conseguir desfibriladores

Todo empezó hace unos cuantos meses atrás.

James Thomas McGrill, un inglés de mediana edad afincado en Pilar de la Horadada, fue testigo en primera persona de los efectos fulminantes de una fibrilación cardio pulmonar en su propio establecimiento, ubicado en la urbanización Pinar de Campoverde, de la misma localidad valenciana.

Pilar de la Horadada, en la provincia de Alicante, es uno de esos pueblos tranquilos, bonitos y relajados de la Comunidad Valenciana, tocando con el límite de la Comunidad de Murcia, y que son el destino favorito de cada vez más residentes procedentes de países del norte de Europa, principalmente, del Reino Unido, que deciden fijar su residencia en nuestro país una vez llegan a su jubilación.

Ese día, estando en su local, James vio como uno de los clientes empezaba a sentirse mal. Su rostro empezaba a cambiar de color y, finalmente, en cuestión de pocos segundos se desvaneció, perdiendo la consciencia.

Mientras todo el mundo se quedó estupefacto ante lo sucedido, e inmovilizados por la impotencia y la impresión de lo que acababan de presenciar, rápidamente alguien dio la voz de alarma y llamó a los servicios sanitarios.

Lamentablemente, cuando los servicios de emergencias se personaron en el local, nada pudieron hacer para salvar la vida de la víctima. La muerte súbita había vuelto a ganar!

Todos los presentes se quedaron muy impresionados por lo sucedido, pero el que más afectado se quedó fue el propio James, que no entendía lo ocurrido ya que el señor, cliente habitual del pub, estaba bien minutos antes.

Preguntando a los sanitarios el porqué de lo sucedido, los profesionales de emergencias le contaron que lo que había pasado es que el señor había sufrido una parada cardiorrespiratoria, también conocida como muerte súbita, y que la única posibilidad de tratar de reanimar a sus víctimas, es mediante la rápida aplicación de un desfibrilador externo sobre el cuerpo de la víctima, antes de los cinco primeros minutos desde la pérdida de consciencia.

James seguía sin entender. ¿Qué había podido pasar para que a aquel cliente le hubiera ocurrido todo lo que le estaban explicando aquellos profesionales sanitarios cuando pocos minutos antes la víctima estaba en perfecto estado?

Lejos de acabar aquí la cosa, y dado que la hija de James es enfermera en el Reino Unido, al contarle lo sucedido con el caso de su cliente atacado por el síndrome de la muerte súbita, ésta le explicó con más detalle en qué consiste.

Su hija le explicó que el síndrome de la muerte súbita o el hecho de sufrir una parada cardiorrespiratoria es algo que le puede ocurrir a cualquier persona. Da igual el sexo de la persona, la edad, su forma física… Todo esto da igual, ya que ante la muerte súbita no hay diferencias. Al que le toca, le toca.

Le contó también, que en su país, desde hacía ya años, se habían implantado desfibriladores en muchos lugares con un alto tráfico o aforo de personas. Desfibriladores externos de uso público, para que si cualquier persona presencia un evento cardíaco de este tipo, pueda tratar de ayudar a la víctima con la aplicación del desfibrilador antes del tiempo recomendado para garantizar las máximas posibilidades de supervivencia.

Todo esto, lejos de tranquilizar a James, le hizo preocuparse aún más, y al cabo de unos días, se presentó en el ayuntamiento del municipio para preguntar dónde estaban ubicados los desfibriladores externos de la población. Su intención era tener claro dónde se ubicaban los desfibriladores para, ante una situación similar, saber donde ir a buscar, lo más rápido posible, los desfibriladores.

Su sorpresa fue cuando le dijeron que no disponían de desfibriladores en el municipio, ya que el consistorio no disponía de fondos para poder adquirirlos.

Ante tal noticia, James no se quedó ni conforme, ni de brazos cruzados. Al contrario. Empezó a pensar cómo podía hacerse con un desfibrilador para la cardioprotección de los vecinos del municipio.

Finalmente, encontró la solución. Iba a realizar una gala benéfica en su propio establecimiento, para recaudar los fondos que necesitaba para la compra de un desfibrilador.

En la primera gala que realizó logró recaudar alrededor de 2.500 €. No había ido nada mal. Teniendo en cuenta que el precio de un desfibrilador externo está de alrededor de los 1600 €, había conseguido su objetivo. Ya disponía de fondos suficientes para comprar un desfibrilador así como todos los accesorios para poder estar en perfecto estado de uso ante una nueva situación de muerte súbita.

Pese al éxito de esta primera gala, a James le parecía poco. Así que cuando solicitó más información, se cercioró de lo que ya se temía y que era obvio: para cardioproteger la urbanización y poder dar respuesta a las posibles futuras víctimas de muerte súbita con la suficiente rapidez como para poder aplicar los desfibriladores antes de los 5 primeros minutos, eran necesarios algunos desfibriladores más. Y no solo eso, había que ubicarlos estratégicamente para poder dar cobertura a todo el municipio antes del tiempo establecido.

Así que James, lejos de desanimarse y conformarse con el equipo que ya podía comprar, le faltó tiempo para organizar una nueva gala para recaudar más fondos y cumplir con su objetivo: la cardioprotección con desfibriladores externos de toda la urbanización, y de todo el municipio.

Además, en esta ocasión, no solo se limitó a organizar una gala en su local. Esta vez contactó con su entorno en su país de origen, para que colaboraran con su iniciativa de la cardioprotección con desfibriladores de la urbanización alicantina.

Pues bien, como ya es sabido por todos, el que la sigue la consigue. James logró recaudar alrededor un total de unos 6.500 €, con los que se han podido comprar 3 equipos desfibriladores.


La respuesta del Ayuntamiento de Pilar de la Horadada

No acaba aquí la cosa.

Todas estas acciones llevadas a cabo por James desde que ocurriera el evento cardíaco en su establecimiento, han incentivado al ayuntamiento a aportar su granito de arena en esta causa y contribuir a esta campaña.

El Ayuntamiento se ha comprometido con sus vecinos a la próxima compra de otros 6 equipos desfibriladores que, junto con los 3 comprados por James, dotarán al municipio alicantino de Pilar de la Horadada de 9 desfibriladores externos, transformándolo en un territorio cardioprotegido y a punto para luchar contra la muerte súbita o paradas cardiorrespiratorias.


Tipo de desfibriladores comprados con el dinero recaudado

Los desfibriladores suministrados por Caryosa Hygienic Solutions son el modelo PowerHeart G5 de Cardiac Science, un equipo de alta gama fabricado en EEUU.

Las últimas innovaciones que se han incorporado a este modelo de desfibriladores permite no solamente detectar Fibrilaciones Ventriculares (FV), sino otras tres patologías cardíacas más, siendo el propio equipo el que actúa y aplica la descarga en caso de ser necesario según la patología detectada, facilitando aún más su uso por cualquier persona.

Este equipo cuenta con instrucciones acústicas y visuales en Inglés y Castellano, y solo pulsando un botón cambia de idioma automáticamente, lo que le convierte en el equipo ideal para esta población, y municipios similares, que cuentan con un elevado número de residentes extranjeros que apenas hablan castellano.

Además gracias a los fondos recaudados por James, se ha dotado a los mismos de electrodos pediátricos, botiquín y columnas señalizadas que los hacen más visibles a todo el mundo, contribuyendo a que cualquiera pueda ubicar los desfibriladores rápidamente y acelerar el proceso de reanimación.

Los equipos de desfibrilación, además del instalado en el exterior del Pub de James, se han ubicado en un local junto a una de las farmacias de la urbanización y en las instalaciones deportivas de la misma.

Para la ubicación y montaje de los mismos se ha contado con el aseroramiento de nuestro delegado en la Comunidad Valenciana, Pedro Quintana, que junto con la concejal de Sanidad del Ayuntamiento, Mayte Valero, han supervisado personalmente la instalación de los desfibriladores.

Próximamente se van a realizar cursos de formación en Soporte Vital Básico y uso de los desfibriladores externos en Castellano e Inglés, subvencionados por el Ayuntamiento, e impartidos por personal homologado de Caryosa Cardioprotección, a los vecinos del municipio, para que sepan hacer un correcto uso de los desfibriladores comprados en caso de que se vuelva a dar un nuevo episodio de muerte súbita.